Proyecto de eficiencia energética en la Supracomunidad Virgen de la Esperanza de Madrid

9 septiembre, 2014

canillas3La colonia Virgen de la Esperanza, situada en el barrio madrileño de Canillas, alberga más de tres mil viviendas, siendo una de las más grandes de la Comunidad de Madrid. Entre sus servicios, cuenta con un sistema de calefacción central, cuyo funcionamiento y consumo es una de las preocupaciones habituales de la Junta Rectora, dado que, como la misma indica en su memoria social “el gasto en energía supone –aproximadamente- el 70% de nuestro presupuesto”. Por este motivo, hace un año la Supracomunidad decidió apostar por Remica para mejorar la eficiencia de sus instalaciones. La clave: ahorros garantizados. Como la propia Junta Rectora señala en su página web, el nuevo presupuesto les ha permitido mantener una premisa fundamental: no disminuir las horas de servicio de calefacción. Además de poder incrementar el esfuerzo en mejorar la accesibilidad para personas mayores y/o discapacitadas en los viales de la Colonia.


canillas1La instalación previa databa de 1989 y estaba compuesta por cinco calderas Ygnis con una potencia útil total de 29.070 kW. Los quemadores existentes eran mixtos, de gasóleo – gas, aunque la instalación funcionaba ya con gas natural. La central térmica consta de cinco sectores o circuitos de calefacción que, partiendo de la sala de calderas, alimentan a las 46 subcentrales con que cuenta la instalación, las cuales a su vez, proveen a las 18 torres y 151 bloques que componen la Colonia.

Partiendo de unos datos de consumo de 35.957.581 kWh de gas natural en 2012, con un aporte de energía útil al sistema de 28.662.400 kWhu, para casi 350.000 m2 de superficie calefactada, la actuación de eficiencia energética estaba sujeta a lograr una mejora del rendimiento de la instalación superior a un 10%, bajando el consumo de gas natural y proporcionando con ello ahorros a los vecinos.

canillas2Para alcanzar los objetivos, Remica llevó a cabo la sustitución de las calderas existentes, instalando unas nuevas también marca Ygnis, acompañadas de recuperadores de calor. La parte hidráulica fue diseñada por el departamento de I+D+i de la compañía, que para este proyecto y con el objeto de conseguir mayores rendimientos, añadió un recuperador de humos a cada caldera. Para este diseño contó con la colaboración del director técnico de la central térmica, Emilio Pijoan.

En la consecución de los ahorros marcados es también clave la parametrización de la central de regulación para el control de temperaturas y caudales, manteniendo el nivel de confort que decide el cliente. En este punto es importante destacar que la Comunidad no está sujeta a ningún condicionante de uso en cuanto a horarios y temperaturas.

Además, se llevaron a cabo otra serie de mejoras, entre las que podemos destacar la sustitución de las chimeneas existentes de obra, que estaban en riesgo de desprendimiento, por otras de acero inoxidable, que han eliminado esa posibilidad y aumentado, por tanto, la seguridad. También se instalaron bombas de caudal variable en los circuitos de los sectores, en previsión a la futura individualización del gasto de calefacción por vivienda, que supondrá el funcionamiento de la instalación con variación de caudal.

Para la supervisión y seguimiento del consumo de energía, la Comunidad dispone en sus oficinas de las herramientas informáticas necesarias para ello.

La instalación dispone de contadores de energía útil, no sólo en los circuitos de los sectores, sino también en cada caldera. Asimismo, cuentan con el correspondiente contador de gas, lo que nos permite conocer el rendimiento de cada una de forma individual.

Tras un año funcionando con el nuevo sistema implantado por Remica, los objetivos se han logrado y superado. Una de las características diferenciales de este proyecto es que, además de la cláusula de ahorros energéticos garantizados, también contempla los ahorros compartidos entre la Empresa de Servicios Energéticos (Remica) y el cliente (La Supracomunidad Virgen de la Esperanza) una vez superados los objetivos de ahorro iniciales.

Preguntamos por este proyecto a José Luis Cascajero, Presidente saliente de la Supracomunidad Virgen de la Esperanza e impulsor de la adopción de medidas de eficiencia energética en la misma, por los resultados: “El resultado ha sido, a día de hoy, muy satisfactorio, desde el punto de vista funcional. Hemos tenido calefacción en su momento, en los niveles que preveíamos, los ahorros se están cumpliendo, los plazos de la obra se han cumplido y el compendio es que estamos muy satisfechos con el desarrollo del proyecto” ….“Remica ya ha sido nuestro proveedor en temas energéticos en el pasado y los resultados han sido siempre buenos. Esta vez, por la complejidad del proyecto, han sido mejores, porque se esperaba una cierta dificultad en llevar a cabo en el tiempo tan corto que teníamos, que solo era la temporada que no hay calefacción”.

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